El baremo médico de secuelas es la tabla que traduce tus lesiones permanentes en puntos, y de esos puntos depende buena parte de tu indemnización.
Entender cómo un médico asigna esos puntos te ayuda a saber si la valoración de la aseguradora es justa o se queda corta. Aquí te lo explicamos paso a paso y sin tecnicismos.
Es la parte más técnica del proceso, pero también la más importante: una diferencia de pocos puntos puede suponer miles de euros.
¿Qué es el baremo médico?
Dentro del baremo de tráfico hay dos partes: la médica y la económica. La parte médica es un catálogo de secuelas: para cada lesión permanente establece una horquilla de puntos según su gravedad. La parte económica convierte esos puntos en euros según tu edad. Este artículo trata la primera.
La estabilización lesional: el punto de partida
No se pueden puntuar las secuelas hasta que las lesiones se estabilizan, es decir, hasta que el médico determina que ya no vas a mejorar más con tratamiento. Ese momento es el alta médica definitiva, y es cuando se valora lo que te ha quedado. Por eso no debes firmar ninguna oferta antes de ese momento: si lo haces, renuncias a las secuelas que se consoliden después.
Cómo el perito asigna los puntos
Las tablas médicas por sistemas
El baremo médico está organizado por capítulos según la parte del cuerpo o el sistema afectado: cabeza, columna, extremidades, sistema nervioso, aparato visual o auditivo, secuelas psicológicas, perjuicio estético por accidente de tráfico, etc. El médico busca tu secuela en el capítulo correspondiente.
Horquillas de puntos por lesión
Cada secuela no tiene un número fijo, sino un rango. El perito elige la puntuación dentro de esa horquilla según tu caso concreto (intensidad, limitación real, pruebas). Aquí está la clave del conflicto: el médico de la aseguradora tiende al mínimo del rango, y un perito independiente defiende el valor que de verdad corresponde.
El informe médico pericial: tu prueba clave
La única forma oficial de fijar tus puntos es un informe médico pericial hecho tras la estabilización. Ni el informe de urgencias ni el de rehabilitación asignan puntos: solo describen lesiones. El informe pericial traduce tu situación en una puntuación motivada, con las pruebas médicas que la respaldan. Es el documento que sostiene tu reclamación frente a la aseguradora o ante el juez.
Perito independiente frente al médico de la aseguradora
La compañía tiene sus propios médicos, cuyo criterio suele ser conservador. No estás obligado a aceptar su valoración: puedes aportar un informe de un perito independiente. Cuando ambos no coinciden, se negocia o decide un juez, a menudo con ayuda del médico forense. Esa diferencia de puntuación, multiplicada por tu edad, puede cambiar mucho la cifra final.
Secuelas frecuentes y su puntuación orientativa
Estas son horquillas orientativas para hacerte una idea (el valor real lo fija el perito según tu caso):
| Secuela | Puntos orientativos |
|---|---|
| Cervicalgia / secuela de latigazo | 2 a 8 puntos |
| Pequeña cicatriz (perjuicio estético ligero) | 1 a 6 puntos |
| Limitación de movilidad de un brazo | 5 a 15 puntos |
| Estrés postraumático (con informe) | 3 a 15 puntos |
| Pérdida de visión de un ojo | 30 puntos o más |
Los tres tipos de secuelas
El baremo médico distingue tres grandes grupos, y cada uno se valora con su propia puntuación:
- Funcionales (psicofísicas): afectan a cómo funciona tu cuerpo o tu mente (movilidad, fuerza, dolor, equilibrio).
- Estéticas: afectan a tu aspecto (cicatrices, quemaduras, cojera visible, amputaciones).
- Psicológicas: estrés postraumático, ansiedad o depresión reactiva, siempre que las acredite un informe.
Las funcionales y las estéticas se puntúan en tablas separadas y luego se suman, para que ninguna «absorba» a la otra.
Por qué la horquilla lo cambia todo
Cada secuela tiene un rango de puntos, no un número fijo. Por ejemplo, una cicatriz puede valorarse de 1 a 6 puntos. Ahí está el punto de fricción: la aseguradora tenderá a asignar el mínimo (1 punto) y un perito independiente defenderá el valor que de verdad corresponde (hasta 6, si la cicatriz lo justifica). Esa diferencia de puntos, multiplicada por tu edad, puede suponer varios miles de euros. Por eso conviene no aceptar la primera puntuación sin una segunda opinión.
El perjuicio estético se valora aparte
Las cicatrices y los cambios visibles en tu aspecto no se mezclan con las secuelas funcionales: tienen su propia escala (de un perjuicio ligero a uno importantísimo) y se suman al final. Olvidar el perjuicio estético, o infravalorarlo, es uno de los recortes más habituales en las ofertas de las aseguradoras.
Grandes secuelas: perjuicio moral y calidad de vida
Cuando las secuelas son muy graves, el baremo añade conceptos que muchas víctimas desconocen: el perjuicio moral por secuelas muy graves, la pérdida de calidad de vida (cómo cambia tu día a día) y, en el caso del daño estético importante, un perjuicio moral complementario. Todos ellos se suman a los puntos y pueden aumentar mucho la indemnización final.
Cómo es un peritaje médico, paso a paso
- Esperas al alta médica definitiva (estabilización de las lesiones).
- El perito revisa tu historia clínica, informes y pruebas.
- Te explora y valora las limitaciones reales que te han quedado.
- Asigna los puntos según las tablas y redacta un informe motivado.
Qué llevar a la cita con el perito
- Todos los informes médicos, desde urgencias hasta el alta.
- Pruebas de imagen (radiografías, resonancias, TAC).
- Los partes de baja y el seguimiento de rehabilitación.
- Un informe psicológico si tienes secuelas emocionales.
Baremo médico y baremo económico: dos pasos, un resultado
Conviene tener clara la diferencia. El baremo médico decide cuántos puntos tiene cada secuela; el baremo económico convierte esos puntos en euros según tu edad y el total de puntos. Son dos pasos encadenados: si el primero falla (te puntúan de menos), el segundo arrastra el error y cobras menos, aunque la tabla económica esté bien aplicada. Por eso la valoración médica es tan decisiva.
Secuelas que aparecen o empeoran con el tiempo
Algunas secuelas no se manifiestan del todo al principio y se consolidan meses después (es típico en lesiones cervicales, de hombro o en secuelas psicológicas). Por eso no debes cerrar tu caso hasta el alta médica definitiva. En supuestos excepcionales, si una secuela ya valorada se agrava de forma demostrable, puede replantearse; es poco frecuente y con requisitos, pero conviene saber que existe.
El papel del médico forense
Cuando el caso llega a juicio, muchas veces interviene el médico forense, un profesional independiente adscrito al juzgado que valora las secuelas con criterios objetivos. Su informe suele tener mucho peso en la decisión del juez, y por eso llegar con un buen informe pericial propio ayuda a que la valoración final sea justa.
Errores que te hacen perder puntos
- Firmar antes del alta médica definitiva y perder secuelas que aparecen después.
- No pedir informe psicológico cuando hay secuelas emocionales: sin él, no se pagan.
- Aceptar la puntuación del médico de la aseguradora sin una segunda opinión.
- No conservar pruebas médicas (radiografías, informes, seguimiento).
Preguntas frecuentes
¿Quién pone los puntos de mis secuelas?
Un médico, mediante un informe pericial tras el alta definitiva, siguiendo las tablas del baremo médico. No los fija la aseguradora por su cuenta.
¿Cuándo se valoran las secuelas?
Solo cuando las lesiones se estabilizan (alta médica definitiva). Antes no se puede saber qué te va a quedar de forma permanente.
¿Puedo discutir la puntuación de la aseguradora?
Sí. Puedes aportar el informe de un perito independiente. Si no hay acuerdo, decide un juez.
¿Las secuelas psicológicas puntúan?
Sí, si un informe de psicólogo o psiquiatra las acredita con diagnóstico y relación con el accidente.
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