Además de los días de baja y las secuelas, puedes reclamar todos los gastos que te haya provocado el accidente: fisioterapia, ambulancia, ayuda en casa, adaptación de la vivienda y muchos más. Es lo que se llama daño emergente, y hay una regla de oro: solo se paga lo que reclamas y justificas con facturas. En esta guía repasamos todos los gastos reclamables en 2026 para que no dejes ninguno fuera.
¿Qué es el daño emergente?
El daño emergente es todo el dinero que has tenido que gastar por culpa del accidente. Es distinto del lucro cesante (lo que dejas de ganar) y se suma a los días de recuperación y a las secuelas. Se reclama aparte y siempre con justificantes.
Todos los gastos que puedes reclamar
Asistencia sanitaria y rehabilitación
Fisioterapia, rehabilitación, consultas médicas privadas, pruebas diagnósticas… Si has tenido que pagarlas para recuperarte, son reclamables. Guarda todas las facturas.
Transporte sanitario
La ambulancia y otros traslados sanitarios derivados del accidente entran dentro de los gastos reclamables.
Farmacia y ortopedia
Medicamentos, collarines, muletas, férulas, prótesis y material ortopédico prescrito por el accidente.
Desplazamientos
Los viajes al hospital, al fisioterapeuta o a las revisiones (en transporte público, taxi o vehículo propio) se pueden reclamar. Conviene anotar y justificar cada desplazamiento.
Ayuda de tercera persona
Si por las secuelas necesitas que alguien te ayude en las tareas del día a día (asearte, vestirte, moverte), ese apoyo se indemniza. La Ley 5/2025 revisó estas tablas, y es una partida muy relevante en lesiones graves.
Adaptación de la vivienda y del vehículo
En secuelas importantes, las obras para adaptar tu casa (rampas, baño accesible) o los cambios en el vehículo para poder conducir o desplazarte son reclamables.
Gastos futuros
No solo se reclama lo ya pagado: también los gastos previsibles que vas a necesitar por las secuelas (tratamientos continuados, recambios de prótesis, ayudas técnicas). Se cuantifican con informes.
Gastos en caso de fallecimiento
Cuando el accidente es mortal, los gastos de entierro y funeral también forman parte de lo reclamable por la familia.
La regla de oro: solo se paga lo que se reclama
Este es el punto donde más dinero se pierde. La aseguradora no va a incluir por iniciativa propia unos gastos que tú no le has presentado. Cada factura, cada tique y cada justificante que guardes es dinero que podrás reclamar; lo que no documentes, difícilmente lo cobrarás. Por eso conviene guardarlo todo desde el primer día.
Gastos que suelen olvidarse
- Los desplazamientos propios a revisiones y rehabilitación.
- La ayuda de familiares que han tenido que cuidarte.
- Los gastos futuros previsibles por las secuelas.
- La adaptación de la vivienda o el vehículo en lesiones graves.
Cómo justificar los gastos
Guarda facturas y tiques a tu nombre, informes que acrediten que el gasto es consecuencia del accidente (por ejemplo, la prescripción de la fisioterapia) y un pequeño registro de los desplazamientos. Cuanto mejor documentado, más difícil es que te lo rebajen.
Preguntas frecuentes
¿Qué gastos puedo reclamar tras un accidente?
Fisioterapia, ambulancia, farmacia, ortopedia, desplazamientos, ayuda de tercera persona, adaptación de vivienda y vehículo, gastos futuros y, en caso de muerte, el funeral.
¿Necesito guardar las facturas?
Sí. Solo se paga lo que se reclama y se justifica. Sin factura o justificante, es muy difícil cobrar un gasto.
¿Se reclama la ayuda de un familiar que me ha cuidado?
Puede reclamarse como ayuda de tercera persona cuando las secuelas hacen necesaria esa ayuda. Conviene documentarlo.
¿Puedo reclamar gastos que aún no he pagado?
Sí, los gastos futuros previsibles por las secuelas también se reclaman, cuantificándolos con informes.
No dejes ningún gasto sin reclamar
Es muy fácil dejar dinero sobre la mesa por no reclamar un gasto o no guardar una factura. En IndemnizaAhora revisamos tu caso para que reclames todo el daño emergente que te corresponde. Cuéntanos qué te ha pasado y te ayudamos a cobrar lo máximo.